Rectificar es de sabios y asumir errores denota responsabilidad
Estaba interesado en comprar un sintetizador ASM Hydrasynth Explorer. Entré en su página web y marcaba un precio de 555,00€, bastante interesante. Contacté con ellos mediante correo electrónico para consultar disponibilidad. Recibí respuesta en menos de una hora. Respondí al mensaje confirmando que me registraría y realizaría el pedido.
Tras el registro en su tienda online y en su boletín de noticias y metí el sintetizador en el carrito de la compra. En todo momento el precio reflejaba siempre el mismo importe: 555,00€, incluídos los gastos de transporte que eran 0,00€.
No tenía la tarjeta de crédito a mano así que aparqué el proceso de compra. En menos de 2 horas y, ya con la tarjeta en la mano, intenté completar la operación. En el ínterin, me encontré con un correo electrónico indicándome que había conseguido un descuento. ¡Genial!
Entro en el carrito de la compra y me encuentro con la desagradable sorpresa: El precio del sintetizador ha cambiado a 633,00€, con un descuento de 5,00€, eso sí, y los portes que siguen siendo gratis.
Vuelvo a contactar con ellos para informarles de lo ocurrido e inicialmente no recibo respuesta alguna.
Pasados unos días, contactan conmigo, vía telefónica, justificando su falta de respuesta y explicando los motivos del cambio de precio cuando el artículo ya se encontraba en la cesta de la compra. Asumieron sus errores, operativos y de comunicación. Por último, me ofrecieron respetar el precio inicial del producto si aún seguía interesado en su adquisición.
Creo que ninguna persona, en este caso empresa, estamos libres de cometer errores. La diferencia entre una empresa seria de otra que no lo es se aprecia en la respuesta que recibes cuando las cosas no van bien. En este caso, y pese a los fallos iniciales, me han demostrado que saben asumir y corregir los errores y valoran e intentan satisfacer a los clientes por lo que establecimiento me parece serio y recomendable.
P.D.: Al final, recibí el sintetizador en perfectas condiciones. La espera fue larga pero ya me habían avisado de la falta de stock y de que el nuevo material lo recibirían en unos tres meses y asumí los plazos de entrega. De nuevo aplaudo esa política de claridad. En muchos negocios te intentan engañar con plazos de entrega cortos, pero irreales, y luego, una vez atada la compra, empiezan a dar largas a los clientes.
25. März 2025
Bewertung ohne vorherige Einladung