Una vergüenza
Una vergüenza. Me caí por unas escaleras con desconchones y todo eran prisas para que me fuese de allí por mi propio pie diciéndome que no sería nada. No fui capaz de llegar a casa. Fractura de un hueso. Intento ponerme en contacto con ellos y no hay ni encargado ni dueño por ninguna parte. Sólo un email en el que no contesta nadie. Voy a la tienda cuando ya estoy recuperada de la fractura y me dicen que siga insistiendo en el correo ya que no hay ninguna otra forma de contactar con un responsable. Este hecho que arruinó mis vacaciones sucedió el 21 de julio en la tienda de Gran de Sant Andreu, Barcelona.








