¡¡Casi matan a mi gatito de 8 años!!
Él, en general, es un gato sano, con algunos achaques porque padece herpesvirus. Nos dio la impresión de que había perdido algo de peso y, como acabábamos de mudarnos a Sitges, fuimos por primera vez al Hospital Veterinari Sitges (Veteralia). Lo revisaron y no encontraron nada preocupante. Sin embargo, volvimos una segunda vez porque lo notamos bastante congestionado. Le recetaron un antiviral (famciclovir) que ya había tomado anteriormente por su herpesvirus, pero esta vez al doble de la dosis que le habían administrado en su antiguo veterinario.
No sabemos si fue porque la dosis era demasiado alta o por otros problemas no relacionados con el antiviral, pero a partir de ahí comenzó a sufrir una diarrea muy fuerte. Lo llevamos inmediatamente al Hospital Veterinari Sitges (Veteralia) y tuvo que quedarse ingresado. Allí, durante varios días, comió muy poco y la diarrea persistía. Probaron distintos alimentos, pero apenas comía. No le colocaron una sonda nasal porque estaba congestionado por el herpesvirus; no fue hasta que insistimos en que se tenía que hacer algo cuando decidieron ponerle una sonda en el cuello para alimentarlo. A través de ella comenzaron a administrarle comida hipoalergénica, después de varios días en los que había ingerido muy poco o prácticamente nada. Aun así, la diarrea no paraba y él estaba bastante decaído.
Allí le empezaron a administrarle Metacam por el herpesvirus. No lo sabíamos, pero el Metacam puede provocar diarrea, así que al administrárselo, evidentemente, la diarrea no iba a parar.
Cada vez que íbamos a visitarlo estaba sucio, con heces encima, y nos decían que justo antes de nuestra llegada había vuelto a tener diarrea.
8 días despues del ingreso, un viernes por la tarde/noche que fuimos a verlo, nos recomendaron llevárnoslo a casa para ver si mejoraba anímicamente y si eso le ayudaba a comer por sí solo poco a poco, y no mediante la sonda. Nos lo entregaron extremadamente delgado, pesando 1,4 kg (el gato es adulto y pesaba al principio de todo casi 4 kg), en muy mal estado, con toda la piel muy irritada por la diarrea y con explicaciones rápidas y poco claras que nos dio un auxiliar veterinario sobre cómo alimentarlo a través de la sonda del cuello en casa, con una jeringa y comida hipoalergénica Hills de lata. No se nos dijo que había que deshacerla en agua caliente, ya que la comida es extremadamente densa, ni tampoco que debíamos administrársela lentamente. Por todo ello, la factura ascendió a aproximadamente 1.800 €, incluso aplicando un descuento.
Ya en casa, seguía con diarrea y todo lo que le administrábamos (30 ml de comida hipoalergénica) lo expulsaba, literalmente, un minuto después, de forma completamente líquida. Llamamos ese mismo viernes, según recuerdo, alrededor de las 23:00 para preguntar si era normal, y se nos dijo que, al manipularlo, eso hacía que expulsara la comida, pero que era normal y que algo estaría absorbiendo. Repito: el gato ya había perdido alrededor de 2 kg en una semana.
Al día siguiente, sábado a las 2:00 a. m., viendo que su estado empeoraba y que corría grave riesgo de morir, lo llevamos en taxi desde Sitges a AniCura Ars Veterinaria (Pedralbes). Allí lo ingresaron inmediatamente, le realizaron más pruebas y, en pocos días, consiguieron controlar la diarrea. Lo primero que hicieron fue quitarle el Metacam y aplicarle una pomada especial para la piel , entre otras cosas. Estuvo ingresado seis días y siempre estuvo limpio cuando lo visitábamos, incluso durante los primeros días, cuando todavía tenía diarrea fuerte. Finalmente, le dieron el alta el sexto día, después de haber controlado la diarrea y dejarlo en observación. Nos dieron instrucciones claras y detalladas sobre su alimentación, incluyendo las cantidades exactas y cómo diluir la comida.
En el Hospital Veterinari Sitges (Veteralia) ya NO sabían qué hacer. Después de cobrarnos 1.800 €, nos lo entregaron para que muriera en casa. Es gracias a AniCura Ars Veterinaria, en Pedralbes, que sigue vivo.







