Cena NYE en restaurante Gitano Miami. Grupo FAENA
Quiero dejar constancia de mi mala experiencia en este restaurante y con el grupo FAENA Hotel al que pertenece, la noche de NYE de 2023.
Viajamos desde España para pasar una semana en Florida. Tras evaluar las opciones de cenas de NYE en la página web Michelin Guide. Vimos que había una cena de NYE de 5 platos en el restaurante Pao by Paul Qui, accedimos a reservar desde el botón y nos redirigió a la web de FAENA. Allí pudimos seleccionar la hora y completamos la reserva. En ningún momento se nos notificó que no debía haber disponibilidad en Pao y que automáticamente te reservaba en otro restaurante.
Una vez efectuada la reserva no reembolsable y sin poder hacer cambios, recibimos un email de Gitano de confirmación. No nos extrañó al principio pues podían estar todos los restaurantes recogidos bajo un mismo nombre.
La misma noche llegamos al Hotel Faena y cuando bajamos del vehículo nos dijeron que allí no era, que teníamos que ir a Gitano.
Una vez allí descubrimos que no íbamos a cenar cocina asiática sino mexicana. La hostess nos dio una mesa en terraza, la peor que había a la entrada y le comunicamos que no se nos había notificado que era terraza al hacer la reserva y era una noche sorprendentemente fresca para Miami, llevaban una semana con lluvias y mal clima y queríamos una mesa dentro. Tuvimos que esperar y nadie nos aseguraba nada y con un trato hacia el cliente bastante regular. Finalmente conseguimos mesa dentro, la organización de los camareros era un desastre, los tiempos de espera entre los platos.. desde luego no fue la deliciosa cena que esperábamos. Cuando terminamos subimos al rooftop a tomar una copa con los fuegos artificiales el bartender de la barra izquierda fue muy maleducado cuando le pedimos si podíamos pagar con contactless se puso histérico y hablarnos de malos modos, estaba bebiendo cerveza mientras trabajaba y me atrevería a decir que había consumido alguna sustancia. Acabamos pagando en metálico después del maltrato de esta persona que no nos daba ninguna otra opción.
Tras los fuegos decidimos marcharnos pues no estábamos disfrutando para nada. Lo que prometía ser una noche increíble fue un auténtico fracaso.
Lo único bueno de la noche fue el bartender que nos atendió en la barra del restaurante mientras esperábamos a la mesa. Y nuestra camarera le puso mucha intención y amabilidad a pesar de la desorganización generalizada que había en el restaurante.
Escribimos al grupo FAENA a la espera de al menos una disculpa y ni siquiera hemos recibido respuesta.








