Invertí una parte muy importante de mi…
Invertí una parte muy importante de mi patrimonio, esencialmente los ahorros de toda una vida, en inversiones promovidas y recomendadas a través de KNG por el asesor que me contactó en Perú. No soy un inversionista profesional ni una persona especializada en mercados financieros. Precisamente por ello confié en el asesoramiento recibido y en el proceso de selección y análisis que KNG afirmaba realizar sobre los productos que ofrecía.
Estas inversiones fueron presentadas como oportunidades sólidas y adecuadas para mis objetivos financieros de largo plazo, incluyendo la generación de ingresos para mi jubilación. Asimismo, mi entendimiento, basado en la información y documentación proporcionada en ese momento, era que se trataba de inversiones reguladas y sujetas a supervisión adecuada.
Hoy, las tres inversiones que adquirí —Pardus, BodySmart y Woodville— presentan problemas graves. Pardus y BodySmart se encuentran en default, mientras que Woodville no ha devuelto el capital correspondiente a bonos vencidos desde el año pasado. Además, según información compartida por otros inversionistas, inversiones como Zenith y Linklease también estarían enfrentando dificultades similares.
Reconozco que KNG no era el emisor, prestatario, fiduciario, custodio ni garante de estas inversiones. Sin embargo, como cliente, ese no es el núcleo de mi preocupación.
Mi preocupación es que múltiples inversiones promovidas a través de KNG han terminado en incumplimiento o presentan serios problemas para devolver el capital a los inversionistas. A pesar de ello, la comunicación sobre los esfuerzos de recuperación, los avances obtenidos y las expectativas reales de recuperación ha sido extremadamente limitada.
Durante varios años he solicitado información y actualizaciones sobre el estado de estas inversiones y las acciones que se están tomando para proteger los intereses de los inversionistas. Lamentablemente, no he recibido el nivel de transparencia, comunicación y seguimiento que esperaba de una firma que promueve relaciones de largo plazo con sus clientes y un servicio continuo.
El problema no es simplemente que una inversión haya tenido dificultades. Todo inversionista entiende que existe riesgo. La cuestión es si los riesgos reales fueron adecuadamente evaluados, explicados y comunicados a clientes que, como yo, confiaron en el asesoramiento recibido para tomar decisiones sobre los ahorros de toda una vida.
Después de varios años, sigo esperando respuestas claras sobre qué salió mal, qué acciones concretas se han tomado para recuperar los fondos de los inversionistas y cuáles son las perspectivas reales de recuperación de nuestro capital. Para muchos de nosotros, no se trata de una inversión especulativa más; se trata de recursos que debían proporcionar seguridad financiera y complementar nuestros ingresos durante la jubilación.
Basándome en mi experiencia personal, no puedo recomendar a KNG a inversionistas que busquen transparencia, rendición de cuentas y una comunicación proactiva con sus clientes.
No obstante, estaré dispuesto a actualizar esta reseña si KNG demuestra acciones concretas y verificables orientadas a la recuperación de los fondos de los inversionistas. Esto podría incluir, entre otras medidas, la contratación de asesores legales especializados, el inicio de acciones legales cuando corresponda, la coordinación y organización de los inversionistas afectados para actuar de forma conjunta, y la comunicación periódica de avances. Individualmente, la mayoría de los inversionistas carecemos de los recursos, información y capacidad para emprender estas acciones por nuestra cuenta, por lo que esperamos un liderazgo activo de quienes promovieron y distribuyeron estas inversiones.
2. Juli 2025
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